"No te encariñes con el perro, que no es tuyo"
Le decían a la pequeña cuando andaba por la calle.
Es que ella los miraba y lo único que veía eran ojitos y dientes pidiendo amor
La niña no veía la suciedad, ni los peligros ¿Lo de afuera que era?
¿pelo? a veces corto, a veces largo pero siempre mal cuidado.
Ella podía salvarlos.
"¿Y si algun otro niño lo perdió y lo está extrañando?"
Pero la pequeña no veía al dueño, ella veía un futuro.
mira que lindo se vería usando la ropa que ella escogería,
esperandola cada día después del colegio,
saliendo a pasear juntos.
Sería la envidia de la calle.
"Encima esa raza, es traicionera"
La pequeña miraba a su padre con ojos confundidos
¿Traición? ¿Qué es traición?
¿Importa realmente?
Que mal podía venir de tan enamorable criatura..
"Hija, me oyes.. no deberías ni tocarlo, no lo conoces."
Pero los rulos de ella estaban siendo olfateados por el perro que ya parecía quererla
en cinco minutos se habian vuelto amigos, confidentes, incondicionales, inseparables
Eran el uno para el otro pensó, Papá no dijo nada.
Quizas podré quedarmelo, pensó. Papá no dijo nada.
Estaba predestinado, pensó. Papá no dijo nada.
Cuando la pequeña levantó la vista, para preguntar definitivamente a su papá si la dejaba tenerlo,
ya no pudo verlo.
Ella se puso de pie, miro entre las personas alrededor y se vio sola.
No quiso hacer nada, el día parecía más oscuro, más nublado, mas triste.
Recordó a su nuevo amigo, el que ahora podría ser sólo de ella
pero no se encontraba ahí tampoco.
Lo había perdido todo, otra vez
como cada domingo en el parque en que uno de esos animales le intercambiaba una mirada sugerente
ella perdía.
El perrito ya había vuelto a su verdadero hogar, o quizas le estaría coqueteando a otro niño
pensó.
Sola, sin haberse movido un centimetro desde que se dio cuenta como terminaría la historia
seis años pensó,
seis minutos fueron en realidad.
Su papá nunca se movió del parque, la miró y miró,
hasta que por fin sus ojos volvieron a encontrarse
Ahora, ¿Del perro?
No sabemos.
Es que ella los miraba y lo único que veía eran ojitos y dientes pidiendo amor
La niña no veía la suciedad, ni los peligros ¿Lo de afuera que era?
¿pelo? a veces corto, a veces largo pero siempre mal cuidado.
Ella podía salvarlos.
"¿Y si algun otro niño lo perdió y lo está extrañando?"
Pero la pequeña no veía al dueño, ella veía un futuro.
mira que lindo se vería usando la ropa que ella escogería,
esperandola cada día después del colegio,
saliendo a pasear juntos.
Sería la envidia de la calle.
"Encima esa raza, es traicionera"
La pequeña miraba a su padre con ojos confundidos
¿Traición? ¿Qué es traición?
¿Importa realmente?
Que mal podía venir de tan enamorable criatura..
"Hija, me oyes.. no deberías ni tocarlo, no lo conoces."
Pero los rulos de ella estaban siendo olfateados por el perro que ya parecía quererla
en cinco minutos se habian vuelto amigos, confidentes, incondicionales, inseparables
Eran el uno para el otro pensó, Papá no dijo nada.
Quizas podré quedarmelo, pensó. Papá no dijo nada.
Estaba predestinado, pensó. Papá no dijo nada.
Cuando la pequeña levantó la vista, para preguntar definitivamente a su papá si la dejaba tenerlo,
ya no pudo verlo.
Ella se puso de pie, miro entre las personas alrededor y se vio sola.
No quiso hacer nada, el día parecía más oscuro, más nublado, mas triste.
Recordó a su nuevo amigo, el que ahora podría ser sólo de ella
pero no se encontraba ahí tampoco.
Lo había perdido todo, otra vez
como cada domingo en el parque en que uno de esos animales le intercambiaba una mirada sugerente
ella perdía.
El perrito ya había vuelto a su verdadero hogar, o quizas le estaría coqueteando a otro niño
pensó.
Sola, sin haberse movido un centimetro desde que se dio cuenta como terminaría la historia
seis años pensó,
seis minutos fueron en realidad.
Su papá nunca se movió del parque, la miró y miró,
hasta que por fin sus ojos volvieron a encontrarse
Ahora, ¿Del perro?
No sabemos.
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